El Super Vulcanólogo On Mayo - 10 - 2010

El monitoreo visual se constituye como la forma más antigua para realizar el seguimiento de un volcán activo y consiste en observar de manera continua la estructura volcánica a fin de detectar el hinchamiento de la cima y los flancos, formación de fracturas, deslizamientos. Asimismo, cambios en las emisiones fumarólicas, tales como la altura de la columna de ceniza, gases, color, olor, intensidad, etc., o variaciones en el caudal, color, olor de las fuentes termales circundantes al volcán. Además, puede detectarse daños o muerte de la vegetación, cambios en el comportamiento de los animales, entre otros. Este método incluye además la percepción de ruidos subterráneos de origen volcánico.

Para optimizar el monitoreo visual, es necesario contar con cámaras fotográficas, de video y térmicas a fin de contar con archivo detallado del comportamiento del volcán en el transcurso del tiempo.

Categories: Monitoreo Visual

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